Desayuno en el hotel.
Tras un desayuno ligero en el hotel de Aguas Calientes, arranca una jornada diseñada para vivir Machu Picchu de manera plena y ordenada.
A la hora previamente coordinada, nos dirigimos a la estación de autobuses para iniciar el ascenso hacia la ciudadela a través de la ruta oficial. El trayecto, con curvas serpenteantes entre la selva alta y montañas frecuentemente cubiertas de neblina, anticipa la experiencia única que está por comenzar.
Al llegar al ingreso del Santuario Histórico, se realiza la validación de boletos y documentos correspondientes. Seguidamente, se da inicio a la visita guiada por los principales sectores arqueológicos, entre ellos el Mirador, el Templo de las Tres Ventanas, el Intihuatana, la Plaza Principal y otros recintos de alto valor histórico y cultural. Durante el recorrido, el guía ofrecerá explicaciones claras y detalladas, destacando la historia, la arquitectura y el profundo significado espiritual de este legado de la civilización inca, reconocido como Patrimonio Cultural de la Humanidad.
De manera opcional, los visitantes podrán realizar el ascenso a la Montaña Huayna Picchu o a la Montaña Machu Picchu (sujeto a disponibilidad y con costo adicional), una experiencia que añade un componente de aventura y permite disfrutar de impresionantes vistas panorámicas del conjunto arqueológico.
Al finalizar la visita, se desciende en autobús de retorno a Aguas Calientes, donde se dispondrá de tiempo libre para almorzar, descansar o recorrer el pueblo, ya sea visitando el mercado local, paseando por sus calles o simplemente relajándose.
Por la tarde, se aborda el tren de retorno hacia la estación de Ollantaytambo, en un trayecto aproximado de 1 hora y 45 minutos. A la llegada a Ollantaytambo, un representante estará esperando para realizar el traslado terrestre de retorno a la ciudad del Cusco.
Alojamiento: Hotel seleccionado en Cusco Incluye: Desayuno, guía, entradas, almuerzo.